| 1 cuota de $27.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.900,00 |
| 2 cuotas de $16.586,55 | Total $33.173,10 | |
| 3 cuotas de $11.415,75 | Total $34.247,25 | |
| 6 cuotas de $6.209,61 | Total $37.257,66 | |
| 9 cuotas de $4.454,08 | Total $40.086,72 | |
| 12 cuotas de $3.622,58 | Total $43.470,99 | |
| 24 cuotas de $2.555,05 | Total $61.321,41 |
| 3 cuotas de $11.888,19 | Total $35.664,57 | |
| 6 cuotas de $6.547,20 | Total $39.283,20 |
| 3 cuotas de $12.011,88 | Total $36.035,64 | |
| 6 cuotas de $6.594,16 | Total $39.564,99 | |
| 9 cuotas de $4.934,27 | Total $44.408,43 | |
| 12 cuotas de $4.041,08 | Total $48.492,99 |
| 18 cuotas de $2.891,06 | Total $52.039,08 |
Seguimos juntos, dice Peter Sloterdijk, porque somos sistemas de preocupaciones que se estresan a sí mismos y huyen permanentemente hacia adelante. Una sociedad no es más que eso: un campo de fuerzas constituido por el estrés, “que sólo existe en la medida en que logra conservar su tono específico de inquietud a lo largo de la sucesión de temas día a día, año a año”. Nuevo nombre del malestar en la cultura freudiano, el estrés reemplaza aquí a la paranoia, factor de unión psicosocial muy enarbolado en la época (no tan arcaica) en que las comunidades postulaban enemigos exteriores para abroquelarse, y a su equivalente médico, la semántica inmunológica, que describía la sociedad como un sistema inmunitario enfrentado con toda clase de agentes externos microscópicos.
